Recibir a Orlando Bertarini en la montaña siempre será un agradable momento para las generaciones setenteras.
Escribo esto esto pues me acuerdo de los long play y las fiestas del cole: las melcochas danzantes.
Alli donde tus pantalones acampanados y con ruedo devuelto a cuadros, en diolen buscaban la mejor de las prendas. Alli donde un ladrillo era afincar verbo a tus piernas, a tus apercollos, a tus bailes enardecidos, eso si hasta las 10 pm.
Sonabamos a Santana, a Bee Gees, a Travolta , a Via libre , Amigos, Stop, y también a Cat Stevens … es un ritmo contemporáneo, Obamoide, voy a abrir los surcos de las voces.
Luna de Xelaju, Para Pensar en ti, Y cuando tu te vas, Y naciste naci, Son tantas noches ya, Ojala que la distancia sea poca, Un lugar un café y el humo de un cigarrillo, Zorro viejo, , Si te vas, Amor , amor todos los días, Y te doy la mitad de lo que soy, Chau Cariño Chau, Puede ser que la distancia sea poca, solo pido que el mar te devuelva a a Puerto Limon y a los monos nacidos sin flor.
Un abrazo Grande al Flaco que atraviesa en el Hoy las latitudes mañaneras.
